Entrevistas

15 febrero 2010

ENRIQUE ALEJANDRE, SINDICALISTA E HISTORIADOR

“La falta de trabajo y el precio del pan avivaron la lucha obrera en Guadalajara”

“Los orígenes del movimiento obrero en la provincia están en las huelgas, en el siglo XVIII, en la Fábrica de Paños de Brihuega”. “La UGT nace en Guadalajara por un grupo de tipógrafos amigos de Pablo Iglesias que vienen a trabajar para la Diputación”. “La Hispano Suiza trajo la posibilidad de salir de la miseria para la clase obrera de Guadalajara, la pena es que sólo duró diez años”. “Los mineros de Hiendelaencina o La Nava trabajaban a 500 metros de profundidad, cobraban 2 pesetas diarias y no comían más que pan de centeno o legumbres”
Empezó con la idea de preparar un artículo y ha completado un libro de extraordinario valor documental. El historiador y sindicalista Enrique Alejandre Torija (Madrid, 1956) es autor de “El movimiento obrero en Guadalajara, 1868-1939” (Fundación Federico Engels, 300 págs.), del que acaba de aparecer la segunda edición. Ligado a la izquierda desde su juventud, milita en CCOO y pertenece al Consejo Político de IU en Guadalajara. “Pienso que en el siglo XXI no sólo se puede ser marxista revolucionario, sino es que es necesario serlo. Si se es consciente de los problemas que vive la humanidad, cualquier persona ve la necesidad de un cambio social”, asegura. Aunque parte de unas ideas muy determinadas, lo cierto es que en su trabajo de investigación parte del rigor historiográfico y desde un nítido afán divulgativo, con contenidos no sólo para especialistas sino para todos los lectores. Es uno de los libros más interesantes que se han publicado en Guadalajara este año. Un repaso completo, detallado y placentero sobre la evolución del proletariado alcarreño.
El Decano de Guadalajara, 12.02.2010
Raúl Conde

¿Cuándo se puede decir que empieza a formarse el movimiento obrero en Guadalajara?

Podemos hablar de un protomovimiento obrero en las huelgas y protestas laborales en el siglo XVIII con la Fábrica de Paños. En Guadalajara capital, a raíz de las protestas de los panaderos, de los obreros del Fuerte y de las fábricas de resinas en Mazarete. También cuando se construye el panteón de la Duquesa de Sevillano hay protestas. 

Según Madoz, en el siglo XIX la industria esencial de Guadalajara era la agricultura. ¿Qué relaciones se establecen entre el campesinado y los obreros?

Funcionan como mundos aparte, pero sí es significativo que a comienzos del siglo XX uno de los principales sindicatos que se forman en el campo es el de la UGT. Madoz describe a Guadalajara como una agrociudad, había sindicatos de carpinteros, albañiles, cocheros y de obreros del campo. Hasta la 2ª República, no hay sindicalismo en el campo, aunque sí se encuentran movilizaciones campesinas en Iriépal y en Jadraque a principios de siglo.

Cómo ha cambiado Guadalajara, de ese concepto de ‘agrociudad’ a lo que podríamos llamar ‘ladrillociudad’.

Guadalajara fue primero una agrociudad, luego una ciudad industrial en los años 70 y 80 y ahora tiene visos de convertirse en una ciudad dormitorio, tiene todos los huevos puestos en la misma cesta, que es la construcción.

¿Qué responsabilidad tenía la burguesía provincial en el atraso de la provincia?

Era una responsabilidad absoluta. La burguesía en Guadalajara se forma desde el siglo XVIII, en torno a la Fábrica de Paños. Sus responsables tienen un dinero y su oportunidad para gastarlo es la desamortización de Mendizábal. La realidad es que la burguesía provincial no creaba industria, no desarrollaba la provincia, y por otro lado las condiciones de vida y salariales eran misérrimas. Era una burguesía conservadora, nunca innovadora como la burguesía catalana o vasca. Ante todo, no quería que se industrializara el campo.

¿Cuáles son las actividades en las que cuaja con mayor rapidez la conciencia de clase?

La conciencia de clase se forma por la propia experiencia de los trabajadores, no la adquieren a través de los libros, sino a través de su experiencia laboral. Son importantes los periódicos, la Casa del Pueblo, pero fundamentalmente cuando la gente comprendía la relación obrero-patrono es cuando estaba sometido a sus condiciones. Se veía la verdadera naturaleza del empresario y del Estado.

¿Cómo eran las condiciones de trabajo en las minas de Hiendelaencina o La Nava de Jadraque?

Eran bastantes duras, hace un mes he podido acceder a más información y se llegaba a la situación de morir en la mina ahogados. La situación era trabajar en galerías a 400 o 500 metros de profundidad, ganar durante mucho tiempo 2 pesetas diarias, y hay constancia en documentos oficiales de que su alimentación no iba más allá de pan de centeno y algunas legumbres. En un principio, el que tuvo suerte y descubrió una mina, pues se hizo rico, pero el común de los trabajadores de una mina, hasta entrado el siglo XX, tuvo que aguantar situaciones muy duras.

Habla usted del problema del alcoholismo, al que se veían arrastrados muchos trabajadores por su situación. Y dice que en la provincia de Guadalajara, en 1867, existían 328 tabernas.

El alcoholismo era un problema para la clase obrera, lo es ahora y lo era entonces. Ciñéndonos a aquellos años, digamos que me imagino que mucha gente veía lo que era la vida y lo que podía ser y no veía ninguna salida. Encontraba en el alcohol una evasión a su vida tan miserable. La taberna tiene dos caras. Por un lado, era un centro de socialización, donde se hablaba de política o se hacían negocios. Cuando había conflictos sociales graves, lo primero que hacían era cerrar las tabernas porque era un centro de relación para los obreros. Pero también entrañaba la otra cara de la socialización, aprender lo malo de la vida. El Partido Socialista hizo a principios de siglo una campaña contra las tres T: los toros, el tabaco y la taberna.

¿Cuáles eran las principales reclamaciones laborales de los trabajadores de Guadalajara en esa época?

La principal reivindicación era el trabajo. Guadalajara era una ciudad que se industrializa muy poco a poco, el desarrollo del capitalismo es lento y escaso. Después de las desamortizaciones de Madoz y Mendizábal hay un sobrante de mano de obra en el campo. Cuando se hizo esto en Inglaterra, esa mano de obra enseguida encontró acomodo en la industria. En Guadalajara no hay un acomodo y la gente emigra a Madrid. Así que lo principal era buscar un puesto de trabajo. Y luego, la carestía de la subsistencia, de los alimentos básicos, sobre todo el pan. El gasto en pan llegaba a ser un 33% de los ingresos familiares cada mes. Por encima del salario y de la reducción de jornada, la primera preocupación por tanto era conseguir trabajo y la baratura de los alimentos principales.

¿Qué ocurre en Guadalajara cuando llega la I Internacional?

En la capital, durante el Sexenio revolucionario, se producen dos hechos interesantes. Cuando se proclama una junta de Gobierno provisional después del destronamiento de Isabel II, la plaza Mayor se llena de gente que aclama a los nuevos gobernantes. Esperaban de los nuevos gobernantes trabajo y pan. Luego, cuando se proclama la 2ª República, vuelve a llenarse la plaza Mayor. Entonces, en Guadalajara no tuvo mucho incidencia la I Internacional, salvo en Brihuega, que era entonces la localidad más  industriosa de la provincia: tenía fábricas de lana, de chocolate, de ladrillo… También se crea una asociación en Aragosa y se intenta en Hiendelaencina, pero no cuaja. Todo se produce por una mano de obra especializada que, en gran medida, viene de fuera de la provincia.

¿Qué impacto tiene la fábrica de La Hispano en la ciudad?

Fue una gran esperanza, la posibilidad de salir de la miseria para la clase obrera de Guadalajara, además de la posibilidad de dejar de ser una ciudad provinciana a una ciudad industrial, donde hubiera trabajadores con un buen nivel de vida, con la repercusión en el comercio o la cultura. La pena es que La Hispano sólo duró diez años.

¿Cómo se organizaban los obreros dentro de la fábrica para defender sus demandas?

A mí la tradición oral del movimiento obrero en Guadalajara me han contado algo que yo en principio sí me lo creía: los sindicatos se organizaron a través del sindicato metalúrgico de la UGT, pero hay que decir que muchos trabajadores vinieron de fuera de Guadalajara, sobre todo de Cataluña, que eran anarquistas y pertenecían a la CNT. Como en Guadalajara no existía este sindicato en aquel momento, se metieron muchos en la UGT. En un artículo en 1933 en “CNT”, el periódico de este sindicato, confirma la organización sindical que tenía en la fábrica de La Hispano. Los catalanes fueron un movimiento modernizador. En Madrid quien tenía la hegemonía del obrerismo era el socialismo, PSOE y UGT. En Cataluña era la CNT.

¿Las condiciones de vida de la mayoría del campesinado empeoraron con las desamortizaciones?

Salieron muy perjudicadas. Tanto la desamortización de Mendizábal como la de Madoz significan la instauración de las relaciones de capital en el campo: relación patrón-obrero. Antes, pues bueno, tú trabajabas en unas tierras que eran propiedad de un obispo pero hacías un poco lo que querías. Era un proletariado agrícola que desde entonces tuvo que pedir permiso a los dueños de las fincas para hacer cualquier faena.

Dice usted que destacaba Guadalajara por ser el “arquetipo del caciquismo”.

El más renombrado de los caciques ha sido Don Álvaro de Figueroa y Torres. Es así. Fue ejemplo de manipulación política, utilizando métodos coactivos, haciendo favores, cobrando recomendaciones, durante más de cuarenta años. Hay que decir que era un liberal, que pertenecía a la burguesía liberal, mientras no tocaran su bolsillo. Marcelino Martín, que era jefe del PSOE en Guadalajara, dice que le había tocado vivir un caciquismo muy suave. A los medios coercitivos violentos llegaban pocas veces, pero llegaban. Y todo esto se produce en un ambiente de apatía política de la gran mayoría de la gente. En un país como España, cada 40 años hay una explosión revolucionaria, pero durante 40 años hay relajación y apatía.

Cada 40 años una revolución en España dice usted. O sea, ¿que ya nos toca?

Pues digamos que se va juntando algo de pólvora.

¿Cuál es el rol que juegan las clases medias? Profesionales del comercio, la abogacía, la enseñanza, funcionarios, periodistas…

Ante todo, no juegan un rol independiente, sino que cuando tiene la hegemonía Romanones están pegados a él. Sin embargo, cuando la hegemonía la tiene el movimiento obrero, se vencen de su lado. Hay una clase de intelectuales que se despegan hacia la izquierda a partir de la crisis de 1931, como Marcelino Martín, Ramón de Garciasol o Buero Vallejo, entre otros.

Primera huelga general en Guadalajara: 11 de septiembre de 1911. Fue un hito histórico.

Pues sí, no fue una huelga general total en Guadalajara, pero sí paró un número significativo de gente. Cerraron las tabernas, se desplegó la Guardia Civil y el alcalde, que creo que era Miguel Fluiters, hombre de confianza de Romanones, intentó convencer a la gente de que volviera al trabajo pero no lo consiguió. Detuvieron a tres trabajadores y la Casa del Pueblo se cerró después. La verdad es que la mayoría de gente se fue a pasar el día al campo, pero fue significativo que parara la mayoría.

La jornada de ocho horas, que reclamaba los obreros panaderos en Guadalajara en 1919, la aprobó el conde de Romanones. Una paradoja.

Sí, es así, pero fue producto de toda la presión del movimiento obrero, que llevó a crear la Ley de descanso semanal, la ley de accidentes de trabajo, la ley de ocho horas y la ley del retiro obrero. Estamos hablando del trienio bolchevique, había una agitación tremenda en todo el país, también en Guadalajara.

¿Cómo nace la Unión General de Trabajadores?

Tiene dos nacimientos. Uno es el grupo de tipógrafos que vienen a Guadalajara por la demanda de la Diputación Provincial al crear la imprenta provincial. Todos estos hombres son amigos de Pablo Iglesias y, de una tacada, en Guadalajara se forma la UGT y el Partido Socialista. Después, a través de la sociedad de albañiles se da un impulso a la UGT. En el periódico “La Crónica”, en 1900, se explica que se crea una sociedad de trastornos mutuos para defender los intereses de clase. 

¿Costó mucho que se consolidara la fiesta del Primero de Mayo aquí?

No tengo muchos datos sobre esto, pero es significativo que se celebrara diez años después de que se celebrara la primera vez en España. Se hace a la par que se crea el sindicato de albañiles. La primera manifestación la secundan sólo los albañiles, pero a poco a poco fue cogiendo un gran impacto.

¿La eclosión del movimiento obrero y de la UGT en Guadalajara a principios de siglo se limita  la capital o alcanza también a los mineros de Setiles, los obreros del cemento de Matillas y los dependientes de comercio de Sigüenza?

A principios de siglo el sindicalismo de clase es algo puramente local, pero luego en 1919 ya se constata que existe la UGT en Matillas, Tendilla, Setiles y otros pueblos. Cuando viene la 2ª República, se extiende el sindicalismo por toda la provincia. Se crea la Federación de Trabajadores de la Tierra y en Sigüenza se crea el Sindicato de Oficios Varios, que engloba panaderos, dependientes, ferroviarios, etc.

Pablo Iglesias inauguró en septiembre de 1915 la Casa del Pueblo de Guadalajara. En su discurso dijo que la ignorancia era el principal enemigo de los obreros. ¿Sigue siendo así?

Sí, efectivamente. La clase obrera digamos que está rodeada de muchos cánticos de sirena que le apartan de su verdadero papel. Hay muchos cantos de sirena hacia las cosas fáciles, las diversiones, que cada uno haga su vida. Creo que esto no conduce a ningún sitio. Se potencia una literatura fácil en vez de intentar hacer pensar un poco más a los trabajadores. Esto no se hace de manera inconsciente, sino deliberada.

Por cierto, Iglesias no mencionó para nada al conde de Romanones en aquella intervención ante la Casa del Pueblo.

Ni al conde de Romanones ni al conflicto bélico del momento, la Primera Guerra Mundial. Era tan larga la mano de Romanones que algún periódico de la época especula con la posibilidad de que el conde contribuyera con su dinero a terminar la obra de la Casa del Pueblo. Aunque esto lo diga un periódico de derechas, si te lees las reseñas del discurso en “El Socialista” verás que efectivamente no nombra a Romanones en ningún momento. Muy curioso. Creo que también empezaba a primar una idea del PSOE de que solos no íbamos a ningún sitio y de ser partidarios de aliarse con la burguesía progresista. Romanones no era Maura, en ciertas cosas tenía la mano más abierta.

El PSOE tuvo unos inicios titubeantes en Guadalajara, aunque parece que empezó con fuerza. En el libro dice usted que la prensa romanonista llegó a llamar a los redactores de “Flores y Abejas” “neosocialistas” e incluso hablaba de “Guadalajara, capital republicana, con grueso núcleo socialista…”.

Falta mucha documentación, pero la Agrupación Socialista de Guadalajara es la segunda que se crea en toda en España, en 1880, y dura hasta mediada la década de los noventa. Durante un tiempo, parece que no se deciden a organizarse como agrupación, pero en todo lo que ocurre en Guadalajara de importancia para el movimiento obrero están implicados los socialistas. Lo de “neosocialistas” de Flores y Abejas es porque alguno de sus redactores había pertenecido, él o su familia, al PSOE. Leyendo el periódico te das cuentas que “Flores y Abejas” era más sensible a la clase trabajadora que “La Crónica” romanonista o no digamos “La Palanca”, que era de Maura.

Cuenta en su trabajo que Largo Caballero, que vino a Guadalajara en 1924, se mostró colaboracionista con la dictadura de Primo de Rivera. ¿También los socialistas alcarreños?

Largo Caballero tenía orígenes alcarreños, su madre era de Brihuega, y cuando viene a Guadalajara dice el papel que va a jugar la UGT en el futuro. Al mitin va el alcalde de la ciudad y las fuerzas vivas. Si no mantiene una actitud colaboracionista con la dictadura de Primo, sí de no inmiscuirse con tal de que les dejen mantener su estructura.

¿Por qué califica a Hiendelaencina como una de las mayores poblaciones obreras de la provincia?

Porque tenía una concentración obrera que no existía entonces en Guadalajara en ningún sitio. No era un pueblo campesino, era netamente obrera, de obreros mineros.

“Los maestros son los primeros obreros de la inteligencia”. Lo dijo Isabel Muñoz Caravaca. Cuente quien fue.

Fue una maestra ilustrada, muy avanzada para su tiempo, tenía muy claro el papel que jugaba la mujer entonces. Por ser como era y por decir lo que pensaba, fue calumniada y vilipendiada en Guadalajara y, sobre todo, en Atienza donde ejerció de maestra. Tenía interés por la astronomía y era muy sensible al maltrato animal. Escribe artículos muy listos y llegó a publicar un artículo en “El Socialista” el Primero de Mayo de 1904. Creo que esta mujer no tenía una concepción sólo socialista del mundo y de la vida, era creyente, pero siempre se mostró del lado de los más débiles. Fue una mujer extraordinaria para su tiempo.

¿Cuándo se formó la primera célula del PCE en Guadalajara?

Según cuenta Soledad Serrano, hacia 1928. Por tradición oral, parece ser que entre los jóvenes socialistas había un debate sobre el papel que jugaba el PSOE, y les llamaba la atención que un socialista como Mussolini había evolucionado hacia el fascismo. Se preguntaba si aquí podía pasar lo mismo. Y bueno, ya por entonces algunos jóvenes socialistas y obreros de la UGT formaron la primera célula del Partido Comunista en Guadalajara.

¿Cuáles son las bases económicas y laborales que posibilitaron el triunfo de republicanos y socialistas en las elecciones municipales de 1931?

Guadalajara estaba empezando una regresión económica. Por un lado, la clase media y la clase obrera estaba mal. El incendio de la Academia de Ingenieros supone su desaparición, y eso es un palo económico para la ciudad. Luego vienen los primeros despidos y no había trabajo. La gente buscaba solucionar sus problemas votando a los partidos obreros.

Sigüenza, Sayatón, Torrubia, Tartanedo… Son agrupaciones socialistas que se van sumando a la de la capital. Y en 1933 la UGT tenía más de 5.000 afiliados en la provincia. ¿El PSOE y la UGT fueron el bastión principal del movimiento obrero durante la 2ª República en Guadalajara?

Sí, totalmente. Se empiezan a sumar muchas agrupaciones socialistas por varios pueblos de la provincia y es verdad que la UGT tiene un crecimiento muy rápido, vertiginoso.

Marcelino Martín y Miguel Bargalló fueron representantes de los socialistas de Guadalajara en muchos congresos del PSOE y tuvieron un papel notable durante el periodo republicano. ¿Cómo valora estas figuras políticas?

Ante todo, eran dos personas honradas, cabales, sobre todo Martín, que es de quien tengo más información. Eran coherentes con sus principios, desarrollaron la escuela laica en Guadalajara, y dieron muestras de una entrega total a la clase trabajadora, lo que pasa es que yo creo que les fallaban sus planteamientos. Pensaban que los problemas se podían solucionar poco a poco, haciendo reforma, pero coincidía con un tiempo en que la burguesía no estaba dispuesta a hacer ninguna reforma.

¿Cómo se organizaron sindicalmente los resineros del Ducado de Medinaceli y del Señorío de Molina?

Crearon un sindicato resinero en Mazarete, y también tuvo su sede en la Riba de Saelices. Este sindicato estaba adscrito a la Federación de Trabajadores de la Tierra de la UGT.

¿Es verdad que la fábrica de cementos “El León”, de Matillas, es la única gran industria de Guadalajara durante la 2ª República?

Después del cierre de la Hispano Suiza, era la principal industria de la provincia, a pesar de que despidieron a mucha gente conservaba un número importante de obreros.

¿Por qué era necesaria la Reforma Agraria en Guadalajara?

Era necesaria porque existía una gran masa de trabajadores en el campo que no tenían tierra o tenían muy poca. Dado que en aquellos tiempos la industria estaba poco desarrollada, y era incapaz de absorber a esta mano de obra, se hacía necesaria una reforma agraria. Era una cuestión clave para la subsistencia.

La tensión política fue creciendo hasta 1936. Habla usted de un proletariado que asume una actitud revolucionaria. ¿Incluido en Guadalajara?

Sí, yo creo que, como dijo Engels, lo que no ha pasado en veinte años pasa en veinte días. Siempre se ha hablado que Guadalajara era un sitio tradicional, que la gente no se movía, pero durante mucho tiempo se fueron acumulando las tensiones y los problemas sin solución. Y llega un momento límite, que es la proclamación de la 2ª República, que se espera mucho del nuevo tiempo pero a la vez se cierra La Hispano Suiza. Sin embargo, el Gobierno va muy lento en la cuestión de la tierra y el hambre de la gente no puede esperar. Por eso la gente cambia la mentalidad, por los problemas tan grave que tenían.

En el análisis que traza de la resistencia de izquierdas a los sublevados a partir del 36 critica la actitud del PCE, al que acusa de anteponer la victoria en la guerra a la “revolución social”.

Es que era una dicotomía falsa. La guerra estaba motivada por un problema social, quién iba a ser el nuevo dueño de los medios de producción. El PCE, que lo dirigía Stalin y el Komintern, dice que primero hay que ganar la guerra, pero para ganar una guerra popular como era aquella la gente debía tener una moral de combate, y ésta surge si ve que en la retaguardia se empieza a vivir mejor. Creo que la actitud de Stalin fue determinante para perder la guerra.

Recoge unas palabras de Gregorio Tobajas, de UGT, que recientemente ha sido homenajeado por la Diputación de Guadalajara, en las que señala al Partido Comunista como causante de la desunión de las izquierdas en Guadalajara desde que estalla la Guerra Civil.

Digamos que había un interés, no sólo por parte de los anarquistas, sino por parte de socialistas sinceros, de formar colectividades. Tobajas tuvo un enfrentamiento con el PCE por esta cuestión. Él mismo decía que la gente se enfadaba cuando veía que la tierra se mantenía en manos privadas.

¿Qué supuso la victoria franquista para la clase trabajadora?

Fueron la represión y unas cuantas décadas de miseria económica. Y además, la sobreexplotación. En aquellos tiempos nadie se atrevía a decir nada porque sabía lo que le esperaba.

Su estudio acaba en 1939, pero ¿qué relación guarda la situación de los trabajadores del Corredor del Henares a finales del siglo XX y principios del XXI con sus antecedentes?

Aunque parezcan situaciones muy espaciadas en el tiempo, en síntesis, hay una concomitancia en cuanto a los problemas. El corredor del Henares se está quedando vacío de industrias, con lo que surge el problema del paro. Y por otra parte, en derechos sociales y laborales, estamos en franca regresión. Ahora intentan, con las reformas laborales, que volvamos a las condiciones que había antes. No es una situación tan lacerante como la que había a principios de siglo o durante la República, pero lo cierto es que vamos para atrás.

En su libro ha recurrido mucho a la hemeroteca provincial para documentarse. ¿Qué papel ejercen los periódicos dentro del movimiento obrero en Guadalajara?

Lo que es la prensa obrera jugó un papel importante en la creación del PSOE y de la UGT. Aunque había mucha gente analfabeta, se organizaban turnos de lectura y uno leía y veinte escuchaban. Los periódicos obreros jugaron un papel de organizador colectivo. A mí me llama la atención que en uno de los primeros festivos del Primero de Mayo la gente grita ‘¡Viva la prensa!’, no sé por qué. Se hacía bastante hincapié en la difusión. No se conservaba ningún ejemplar, pero en Guadalajara había dos periódicos de la UGT: “La Alcarria Obrera” y “Juventud Obrera”, el PSOE tuvo el periódico “Avante” y también el PCE tuvo su órgano de información.

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