Camilo José Cela

17 julio 2006

60 ANIVERSARIO VIAJE A LA ALCARRIA

Otro viaje de Cela a Tendilla: el Día del Libro de 1983

El novelista gallego visitó la villa de los soportales con su esposa, Rosario Conde, el 22 de abril de 1983
Camilo José Cela, residente muchos años en la isla de Mallorca, tuvo un relativo contacto con Guadalajara hasta que realizó su segundo viaje a la Alcarria en 1986. Uno de estos poco conocidos contactos tuvo lugar con motivo del “Día del Libro” de 1983, cuando visitó Tendilla. Por aquel entonces aún estaba casado con Rosario Conde, su esposa desde 1944, y no conocería hasta 1985 a su segunda mujer, Marina Castaño, que le acompañó a recoger el Nóbel de Literatura en 1989 y con la que se casaría en 1991. Los datos que acompañan este texto, así como las fotografías, han sido proporcionados por Juan Antonio Nuevo, que entonces era el alcalde de Tendilla, y al que queremos expresar nuestro agradecimiento.
Nueva Alcarria, 06.06.06
José Luis García de Paz

Se pudo contactar con el escritor a través de Miguel Lezcano, padre de Concepción Lezcano, quien entonces era la farmacéutica recién llegada a Tendilla. Miguel conocía a Cela desde bastante tiempo antes. Para ello fue visitado en el apartamento que tenía en Madrid, en el edificio Torresblancas. El escritor aceptó venir a pasar un día en Tendilla, acompañado de su esposa, Rosario Conde. Sus obligaciones se lo permitieron el 22 de abril de 1983, el día anterior al “Día del Libro”.

Placa y vino

Llegado por la mañana, fue recibido en el ayuntamiento encabezado por su alcalde, Juan Antonio Nuevo, y los concejales. Con el escritor vino su librero de entonces, el Sr. Huarte. Descubrió la nueva placa conmemorativa situada en la plaza con la inscripción: “Viaje a la Alcarria. Por aquí pasó Camilo José Cela el 13 de junio de 1946. “En este pueblo tiene un olivar el escritor don Pío Baroja para tener aceite todo el año”. La placa está situada en el edificio donado a la localidad en 1893, para escuela de niños y niñas, por Cosme Barrio Ayuso y su esposa Encarnación Díaz de Yela. Está encima del soportal de la nueva farmacia, regentada en aquel tiempo por la hija de su amigo Miguel Lezcano, y que también Cela inauguró oficialmente. Sobre ésta hay el rótulo “Botica”. Rosario Conde recibió un ramo de flores y Cela firmó autógrafos y dedicó libros a niños y mayores. También, en los bajos del ayuntamiento, inauguró una exposición de pintura de Jesús Campoamor y de cerámica del Taller Aliaga de Tendilla.

A continuación fue al colegio de la localidad, actualmente C.R.A. “Cardenal Cisneros”, dónde conversó con todo el claustro de profesores y charló con los estudiantes, quienes le entrevistaron y grabaron la conversación en un casette. Regresó caminando al centro de la localidad y recorrió algunas de sus calles, acompañado por José Antonio Suárez de Puga “Josepe”, Miguel Lezcano y Juan Antonio Nuevo. Paró a tomar un vino en la bodega de Antonio Díaz.

Almuerzo y siesta

La comida de homenaje se celebró en el Hostal “Condes de Tendilla”, a la que asistieron unos cuarenta comensales entre el alcalde, los concejales y los invitados, como Miguel Lezcano, el sr. Huarte, José Antonio Suárez de Puga, Ángel Lorenzo (tendillero, propietario de “Construcciones Lorenzo”) y Luis Rojo Villa (que fue gobernador de Teruel) A los postres, hubo unos discursos de agradecimiento contestados por el escritor. También Cela fue entrevistado para la emisora Radio3 de Radio Nacional de España en Guadalajara, que fue emitida en el programa matinal “Despierta” el siguiente fin de semana. Acabada la comida, no podía ser menos, Cela durmió una siesta en una habitación y, tras ella, estuvo un poco por la plaza Mayor antes de irse.

Durante este día de 1983, no hay constancia de ninguna incorrección en su trato, sino al contrario, mostró su carácter más humano y una educación exquisita. No cobró nada por esta visita. Únicamente recibió un obsequio tangible, una artística terracota hecha por los artesanos Beatriz Nadal y Carlos de Luz (Cerámica Aliaga) hecha en su alfar de Tendilla.

El escritor de Guadalajara Luis Monje Ciruelo publicó un artículo acerca de esta visita en ABC, sábado 23-4-1983, sección “Cultura”, página 41 que decía: “Más que un nuevo viaje a la Alcarria, Camilo José Cela hizo ayer en Tendilla parada y fonda, puesto que aquí ha pasado el día, aquí ha comido con viejos amigos y algunos eternos personajes de su libro y aquí se ha echado la española siesta antes de fotografiarse, a las cinco de la tarde, ante la placa de bella cerámica de la villa que en la fachada del antiguo Ayuntamiento se ha descubierto. Dice así: “Por aquí pasó Camilo José Cela el 13 de junio de 1946”, y debajo se copia el siguiente texto del libro: “En este pueblo tiene un olivar el escritor don Pío Baroja para tener aceite todo el año”.

Recuerdos viaje

“Tendilla es, como se describe en “Viaje a la Alcarria”, un pueblo de soportales planos, largo como una longaniza y estirado a todo lo largo de la carretera. Cuando Camilo pasó por aquí, ni la calle principal era conjunto histórico-artístico ni el escritor el macizo personaje de hoy. El ilustre académico ha vuelto a esta villa condal para recordar, una vez más, aquella hermosa y fecunda aventura treinteañera de la que salió su estupendo libro de viajes. El nieto del dueño de aquel “parador antiguo de Juan Nuevo”, del que Camilo salió con cajas destempladas por la “semejante coz”, como él dice, que le propinó a una perrita ladradora, esta tarde se ha disculpado como alcalde de Tendilla por aquel mal trato de sus abuelos. Cela ha recordado los buenos y malos episodios que vivió en Tendilla, como la aventura de los gansos, cuando se refrescaba en un corral. Para saludarle vino a Tendilla don Paco, el médico de Pastrana, personaje de su libro, entonces “hombre joven de sonrisa veladamente, levemente, lejanamente triste”, hoy jubilado y con casi cuarenta años más encima, como el escritor. Pero cela nos ha dicho que él no ha envejecido, sino que ha madurado.»

«Camilo José Cela visitó las escuelas aprovechando que el alcalde, Juan Antonio Nuevo, es el director del colegio, y se sometió gustosamente a las preguntas de los niños. Cuando se refirió a la princesa de Éboli, tan vinculada a Pastrana, el párroco, discretamente, se tapó los oídos. En el almuerzo oficial, con sabrosa sobremesa, hubo, naturalmente, discursos. Habló Miguel Lezcano, íntimo de Cela y organizador de su visita, como oficio de amigo; el alcalde le agradeció su presencia y Camilo José Cela le correspondió en el cumplido; habló de la novela que está escribiendo “Mazurca para dos muertos”, y dijo, para quien le quiera entender, que le gusta la espontaneidad de estos actos en los que nadie quiere crecer a su sombra.”