Entrevistas

7 octubre 2007

MARÍA ANTONIA PÉREZ LEÓN, PRESIDENTA DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL

“El próximo mes de abril empezará la primera obra del Plan de Carreteras”

Pérez León cumple hoy sus primeros cien días al frente de la Diputación de Guadalajara realizando un balance “satisfactorio por las ganas que hay en la provincia de afrontar el futuro” “El Plan de Carreteras actual se diferencia al anterior en que ha sido apoyado por todos los partidos y también por los técnicos de la Diputación” “Espero que la Junta nos diga antes de diciembre si asume o no las carreteras que hemos pedido que asuman por sus características especiales” “El objetivo esencial es mejorar la gestión de la Diputación y los servicios a los pueblos, sobre todo a los pequeños, por ejemplo, a través de los centros comarcales” “El centro de interpretación del castillo de Torija tiene que estar para otoño de 2008. El Consorcio de Residuos debe mejorar la agilidad en su funcionamiento”
María Antonia Pérez León (Guadalajara, 1960) es de los pocos políticos de la provincia que siempre se muestra con un carácter enérgico. Ya sea en una rueda de prensa, en un acto oficial o en una entrevista larga para un periódico. La presidenta de la Diputación Provincial cumple hoy sus primeros cien días en el cargo dando una imagen de actividad hasta ahora insólita en la Casa Palacio. Ya veremos si luego se concreta en hechos. Médica de profesión, es concejal en el Ayuntamiento de Yunquera de Henares desde 1991, fue diputada provincial hace dos legislaturas y los últimos cuatro años ha sido directora del Hospital Universitario. El despacho de Pérez León es amplio, con los techos altos y una impresionante colección de la Enciclopedia Espasa en los estantes. En las paredes, que tienen una pintura pálida, hay varios cuadros colgados con paisajes de Guadalajara. Y en su mente, dos ideas fundamentales: mejorar los servicios que reciben los pueblos y agilizar la gestión de la Diputación.
Nueva Alcarria, 05.10.07
Raúl Conde

Ayer estuve en Las Inviernas haciendo un reportaje. Es un pueblo que tiene 50 personas viviendo durante todo el año y una carretera con baches de hasta 40 centímetros de profundidad. ¿Cómo se defiende a estos pueblos pequeños desde la presidencia de la Diputación?
De muchas maneras, no sólo con la carretera, lo que ocurre que la carretera es la vía a través de la que llegan muchas cosas. No voy a decir que todas, pero sí muchas. En cualquier caso, esa carretera es uno de los trocitos que hay repartidos por la provincia que manifiestan esa descoordinación entre las administraciones y que siempre quedan cosas por hacer. Es un trozo que afecta a Las Inviernas y El Sotillo que es de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que se ha mostrado incapaz de mantener la carretera en buen estado. Hay carreteras que son intransitables, están increíbles. La de Las Inviernas se va a empezar a arreglar ahora porque ya la tiene adjudicada la confederación.

¿Qué es lo más positivo que ha encontrado en la provincia durante sus primeros cien días de mandato?
Creo que las ganas que tiene la gente en general. En este momento hay ganas de trabajar por la provincia, de dirigir la provincia hacia otros derroteros, hacia un futuro que a todos se nos antoja halagüeño. Pero claro, tras ese análisis de la realidad actual que seguro que no nos complace casi a nadie. Y tienen ganas no sólo los alcaldes y concejales, sino todos los agentes activos. En este momento hay ganas de reivindicar que estamos, que tenemos futuro. Hay proyectos que nos van a cambiar como provincia. Nosotros hemos estado trabajando intensamente en tres de ellos: el Plan de Carreteras, el Centro de Interpretación Turística en el castillo de Torija y otro más que es el complejo sociosanitario La Merced.

En agosto se informó a los alcaldes sobre el Plan de Carreteras. ¿Cuándo empezará a ser una realidad?
Si llamamos realidad a que haya una máquina en las carreteras, confío en que pueda ser para la próxima primavera, para abril o mayo. Tenemos en torno a las setenta alegaciones que hay que estudiar, luego esperar el informe de los técnicos, luego el de la comisión mixta que se ha creado, hay que llevarlo a Pleno para que se apruebe. En el mismo Pleno sacar el pliego de condiciones para licitarlo y luego poderlo adjudicarlo. Con eso estaremos en diciembre, que podrían estar terminados los contratos. La documentación que tienen que presentar las empresas es intensa y eso les va a llevar a los técnicos de la casa un trabajo minucioso. Hay que dejarles un par de meses para adjudicarlo y eso nos lleva a la primavera del 2008, para que la empresa adjudicataria pueda empezar a replantear las carreteras con las que se empiece el primer año. En todo caso, no será hasta la primavera.

¿Cuánto costará el plan y cómo se financiará?
Bueno, pues eso lo sabremos definitivamente cuando las empresas hagan su propuesta. En la inicial hemos aligerado ese plan en unos 25 millones de euros, aproximadamente. Así que el coste se ha quedado en 139 millones de euros. alguna alegación puede incrementar ese presupuesto, pero todo depende de la empresa que quiera presentar su oferta. Desde el punto de vista nuestro, preferimos que aminoren los plazos a que aminoren el coste, es decir, ese coste ya lo ha asumido la Diputación porque entendemos que a lo largo de estos próximos ocho años podríamos pagar con nuestros propios ingresos. Una vez que eso lo tenemos claro, preferimos que los pueblos tengan antes sus carreteras a que consigamos una mejora en las ofertas. Preferimos que sean 139 millones en seis años que 130 millones en ocho años. Serán las empresas las que digan, al final según la oferta que se adjudique, cuanto costará, pero como máximo serán 139 millones de euros.

Teniendo en cuenta la importancia que le han concedido a los recursos económicos propios de la Diputación, me da la sensación de que quien va a financiar el plan de carreteras va a ser el Corredor del Henares. ¿O es una versión demasiado idílica?
No sé si es demasiado idílica, pero responde en un 90% a la realidad porque la mayor parte de los ingresos que recibe la Diputación son con cargo a lapoblación y esa población ahora mismo donde está es en el Corredor. Hay que aprovechar que el desarrolle se expanda a toda la provincia, no sólo el desarrollo industrial y urbanístico, pero que sean personas que se quieran ir un día a Galve a dar una vuelta, otro día a Cantalojas, otro día a Molina… Desde luego, vamos a tener muy presente a esa población para cualquier oferta turística que le vayamos a plantear.

¿Qué tiene de bueno el plan de carreteras que quieren sacar adelante ustedes que no tuviera el que se impulsó en la anterior legislatura?
Dos cosas muy importantes. Una, que es un proyecto provincial, no de un equipo de Gobierno. Es un proyecto de la Diputación de Guadalajara, de todos y cada uno de sus diputados provinciales. Lo que me parece que le da un respaldo y además la solidez que, pasados cuatro años, ocurra lo que ocurra en las urnas, que será lo que decidan los ciudadanos de esta provincia, ese proyecto va a seguir adelante. Creo que eso le confiere solidez y seriedad. Se trata de que no nos tiremos los trastos, sino de que quepa todo el mundo. Y la otra cuestión es que cumpla todos los requisitos técnicos y legales oportunos y eso significa que cuando hablamos de ir adelante con todos los puntos, no significa sólo un compromiso político, sino de que los técnicos y funcionarios de la Diputación han planteado que esta es la forma en la que consideran que la Diputación, como administración, se puede hacer cargo de ello. Es decir, no es una quimera política. Es un proyecto factible.

En el nuevo plan hay una serie de vías que pretenden transferir a la Junta de Castilla-La Mancha. ¿Va a ser posible?
Siempre digo que para que algo sea probable la primera condición es creer que es posible. Las carreteras provinciales tienen unos requisitos que van por zonas de la provincia que o conexionan carreteras autonómicas o pasan por zonas con una densidad de tráfico o población, o bien vertebran la provincia porque nos unen con otras regiones de tal manera que necesitan características especiales, que no son el patrón que nosotros estamos planteando como carretera provincial, es decir, necesitan otro ancho, necesitan otro firme porque pasa un tráfico con diferente tonelaje. Parece razonable que pasen a competencia regional. Antes de diciembre me gustaría tener una respuesta de la Junta en este tema.

¿Cuál ha sido la línea general de las alegaciones presentadas?
Lo más habitual ha sido el intentar que se adelanten los periodos de ejecución de las carreteras, luego también algunos planteamientos de ensanche, la incorporación de pequeños trozos de camino a la red provincial. Fundamentalmente, lo que más el justificar un cambio en los tiempos, pero no va a ser fácil que esas alegaciones salgan adelante porque adelantar una significa atrasar otras.

En cualquier caso, parece que el consenso político prometido se va a cumplir en este caso.
Lo creo firmemente. Hasta el momento desde el principio hasta el final en este proyecto vamos a ir juntos y todos estamos dispuestos a flexibilizar posturas y algo que en los Ayuntamientos han sabido reconocer, que es dejar en el camino alguno de nuestros intereses en pro del interés común, que es el de dar un empuje definitivo a la mayor parte de las carreteras de la provincia. Se trata de que con unos estándares modestos, pero dignos, puedan llegar a toda la red provincial.

¿Hubiera impulsado un Plan de Carreteras en caso de no habérselo encontrado en marcha?
Sí, no sé si igual, pero sí. Hemos intentado por todos los medios conservar el trabajo que se había hecho y no volver atrás, sino parar un poco y reflexionar. No sé si sería igual, pero desde luego es una necesidad que a cualquiera se le antoja prioritaria y en nuestro caso está clarísimo que hubiéramos impulsado la reforma de las carreteras. Seguro.

Cuando tomó posesión de su cargo, en una entrevista en estas mismas páginas dijo que iba a mantener contactos con los familiares de las víctimas del incendio del Ducado. ¿Y bien?
Hasta el momento, tengo pendientes dos familias que hemos hecho varias llamadas por teléfono, mensajes en el contestador, etc. He querido dar un poco de tiempo que pase el mes de septiembre. Ahora lo que vamos a hacer es mandar una carta con acuse de recibo para recordar a los familiares con los que ya hemos hablado y para aquellos con los que nos hemos podido hablar, pues informarle. En este caso son dos. Una familia de Guadalajara y otra que se trasladaron y viven fuera de Guadalajara y les hemos dejado mensajes en el contestador. Son las dos únicas que nos faltan por recibir comunicación. Nos gustaría fijaruna fecha donde podamos hacer entrega de las medallas que tenemos preparadas. Por otro lado, no he hablado con la persona que sobrevivió al incendio por cortesía de hablar primero con los familiares de las víctimas. Así es como está la situación. Hasta que no hable con todos los familiares no se hará el acto. Yo propuse la fecha de un 17, que es cuando recuerdan el fallecimiento de las once víctimas. El 17 de agosto no pudo hacerse. En septiembre tampoco nos era propio y ahora propongo el 17 de octubre como una fecha posible en la que poder hacerlo. No está del todo claro si todas las familias quieren un acto público o un acto privado. En general, a excepción de los familiares de una persona, que me comentó que a no ser que su familiara opinara diferente, no quería el homenaje. El resto sí.

O sea, que si hay alguna familia que no quiera acudir, ¿se entregarán igualmente las medallas?
Sí, indudablemente. Sólo con que haya dos personas o cuatro que quieran hacerlo en un acto público, lo haremos. Desde el primer momento, todos los diputados estábamos de acuerdo en eso. Se trata de hacerlo como quieran y cuando quieran. Es un reconocimiento a ellos.

¿En qué tiene que mejorar el Consorcio de Residuos Urbanos?
En muchas cuestiones, como todo. Esperamos que lo que nosotros consigamos en Diputación sea mejorar el legado que nos han dejado. El Consorcio tiene que mejorar la agilidad porque ahora mismo para muchas de las decisiones se depende de una estructura, la asamblea, que no es operativa. Nosotros tenemos la ventaja de tener muchos municipios pero esto a su vez se convierte en un inconveniente. Eso hace que para tomar algunas decisiones, hay que convocar una asamblea y que acudan dos tercios de la asamblea. Significa 155 votos o representantes de mancomunidades y hasta ahora, en lo que lleva el consorcio funcionando no se ha conseguido. En la última ocasión, sólo pudimos constituirla y no mucho más. No se pudieron hacer algunos cambios de estatuto. Por ejemplo, para incorporar al consorcio las mancomunidades también es necesaria la asamblea. Se trata de conseguir por primera vez esos dos tercios de la asamblea para poder hacer que ese consorcio sea mucho más ágil y eficaz. Indudablemente, también nos queda otras competencias específicas y la sensibilización del reciclado y todo el buen uso, la recogida, etc. Todavía falta mucho por sensibilizar. Nos queda toda la parte de desterrar vertederos y separar lo orgánico y cuestiones básicas que no tenemos resueltas. Hay que cuidar la línea del servicio que damos a los pueblos, la de infraestructuras, poniendo en marcha dos nuevas plantas, en El Casar, que va a ser en breve, y la de Fuencemillán. También nos queda adaptarnos a la situación actual. En este momento, reciclar y la gestión de todos los residuos sólidos urbanos tiene un coste y tenemos que asumir que es bueno para nuestra región, para nuestra provincia, para lo que queramos. Tenemos que saber que generar un buen futuro para nuestra tierra cuesta. Hacer milagros no se puede. Son cuestiones que el consorcio tiene que revalorizar.

¿Qué plazos se manejan para el centro de interpretación del castillo de Torija?
Tiene que estar terminado antes del 31 de diciembre de 2008. Si no, perderíamos los ingresos, la financiación que tenemos. Es el plazo que tenemos para justificar la obra. Con eso hemos trabajado, por eso ahora en la licitación de la obra les hemos dicho a las empresas que, como máximo, tienen catorce meses para realizar la obra.

En Molina existe una plataforma que se llama “La Otra Guadalajara” y ahora parece que en la Sierra Norte se quiere crear otra similar. ¿Estos movimientos indican que hay una pérdida de confianza en los políticos de la provincia?
Yo espero que no signifique eso. En cualquier caso, siempre he pensado una cosa y es que si quieren lo mismo que queremos en la Diputación, que es una Guadalajara mejor para todos, lo único que vamos a hacer es sumar fuerzas. Da igual que vengan de una plataforma, incluso nos ayudan a detectar errores o cuestiones que se nos pueden quedar olvidadas o escondidas. Estamos todos por lo mismo, hacer una Guadalajara mejor y en todos los rincones, desde el pueblo más poblado al más despoblado. Las plataformas no me estorban. Si hay ciudadanos dispuestos, a través de una opción que no es política, a trabajar por esto, bienvenido sea. De verdad, me lo creo así. Es como cuando salieron las ONGs y alguien pensó que eran una amenaza contra las instituciones. No. Es que cada uno tenemos formas diferentes de enfocar las cosas.

¿Tiene arreglo la despoblación?
No lo sé, al margen de que población tengamos, nuestra mayor ocupación tiene que ser que la población que esté aquí, esté a gusto. Quizá eso sea la mejor mancha de aceite que genere que otras personas se dirijan a estos pueblos. Cuando tu llegas a un lugar y ves que allí se puede vivir tan bien como en la Puerta del Sol o mejor, no hace falta que nadie te genere nada más. Las instituciones tenemos que propiciar que los ciudadanos puedan hacer todas las piruetas que quieran, pero que siempre haya una red que les cubra. ¿La despoblación tiene arreglo? Pues si queremos lo tendrá. ¿De hoy para mañana? Seguro que no, porque esto es algo que va más allá de nuestras propias competencias o responsabilidades. Vivimos en un país donde cada uno puede vivir donde quiera y nosotros tenemos que hacer que ese derecho se haga una realidad, y no que no se pueda hacer porque no hay luz, no hay carretera, no hay agua, no hay internet…

Hace muy pocos días tuvo una reunión con el presidente Barreda y el resto de presidentes de las diputaciones provinciales de la región. ¿Qué sensación extrajo?
Pues muy buena. En principio por la reunión. Es muy importante que los gobiernos de las diputaciones provinciales estemos en absoluta sintonía con el Gobierno regional. Es imprescindible. No podemos pisarnos los talones ni las zapatillas. No podemos poner tres veces el pie en el mismo sitio, mientras otros espacios se quedan sin cubrir. Mi percepción allí es la de que estamos dispuestos a trabajar para que cada uno haga lo que mejor sabe hacer o mejor estructura tenga para hacer. Las diputaciones tenemos mucha más cercanía a esos pueblos chiquitines y nuestros centros comarcales funcionana mejor ahí. Y, sin embargo, debemos dejar otros espacios que ocupamos a la estructura regional que, con creces, nos supera en potencia y en operatividad. También es verdad que le trasladamos al presidente nuestra imposibilidad para la financiación para las competencias que tenemos y creo que él también nos envió una mano para ayudarnos, por ejemplo, manteniendo el convenio hidráulico de los últimos años.