'LA OTRA GUADALAJARA'

Molina pasa a la acción

Varias asociaciones y plataformas ciudadanas de la Tierra de Molina reclaman la creación de una comarca, dotada de competencias y financiación, y un plan integral de desarrollo
La escritora Almudena de Arteaga, autora de una novela sobre la figura de María de Molina, sostiene que esta reina medieval castellana demuestra “la importancia histórica de Guadalajara”. Sin embargo, el territorio que da nombre a su apellido sufre un problema que parece crónico: la despoblación y el atraso en una serie de infraestructuras que son básicas para garantizar el futuro de la comarca. La Junta de Castilla-La Mancha, a raíz del incendio del Ducado, ha presentado varios planes que inciden en capítulos fundamentales como las carreteras o la telefonía móvil. Pero no son suficientes. El atraso histórico que arrastra el territorio molinés no se arregla con un solo plan, ni con varios. Al menos esta es la sensación que cunde en la zona tras la aparición de varias asociaciones y plataformas ciudadanas que luchan por el desarrollo de su tierra.
Nueva Alcarria, 15.04.07
Raúl Conde

La comarca de Molina de Aragón es un vasto territorio geográfico que ocupa buena parte de la provincia de Guadalajara, pero hay diferencias entre zonas. Por un lado, está el Señorío de Molina, a cuya Comunidad pertenecen los 71 pueblos de las sexmas del Campo, la Sierra, el Sabinar y el Pedregal. La Comunidad del Real Señorío de Molina y su Tierra, conocida como “la Común”, comenzó a funcionar hace 802 años y es la depositaria de sus fueros medievales. No todos los pueblos de la zona de Molina pertenecen a la Común, por ejemplo, Maranchón, Poveda de la Sierra o las poblaciones del valle del Mesa. El municipio de Molina también es un caso extraordinario en la comarca. Ninguna otra localidad tiene los servicios y el número de habitantes que la capital del Señorío. Pío Baroja, en La nave de los locos, escribió que “Molina de Aragón es un pueblo de cierto empaque aristocrático, con casas hermosas, calles bastante anchas y una gran fortaleza que volaron los franceses en la guerra de la Independencia, dejando de ella varios torreones, altos y dramáticos”.

Plataforma ciudadana

Este carácter heterogéneo del territorio añade dosis al problema de fondo, que es la falta de inversión en áreas básicas del desarrollo. La política no es suficiente para los ciudadanos y quizá por ello, siguiente el ejemplo de las plataformas “Teruel Existe” y “Soria Ya”, algunos vecinos de la comarca molinesa han creado una plataforma que se llama “La Otra Guadalajara”. El título es ilustrativo porque se refiere a esa gran bolsa del territorio provincial, que no se traduce en población por la escasa densidad demográfica, cuyos niveles de desarrollo muy inferiores a los del Corredor del Henares o Guadalajara capital.

La plataforma ciudadana “La Otra Guadalajara” no es una asociación. Es un colectivo de ciudadanos de Molina que están hartos de los problemas que padece su tierra y han pasado a la acción. No están constituidos en Junta Directiva. Funcionan por asamblea, carecen de un presidente y sus miembros se reúnen el primer miércoles de cada mes, a las ocho y media de la tarde, en Molina. Dos portavoces, que van rotando, actúan de intermediarios con la prensa y los políticos. Ahora les corresponde esta función a Miguel García, que regente una tienda de comestibles en Peralejos de las Truchas, y Ángel Luis Pérez, vecino de La Yunta. En agosto tendrán su relevo. García explica que el origen de la plataforma se sitúa hace año y medio, cuando el Ayuntamiento de Molina organizó unas jornadas a través de su archivo: “la archivera, Lourdes Serrano, con la alcaldía, montó unas charlas sobre asociacionismo de los años 70 en Molina, vinieron gente de la época que había participado, coincidiendo con la Transición y el nuevo Estatuto de Autonomía. A raíz de estas charlas, surgió la idea de crear una asociación para luchar por esta tierra. Han pasado muchos años desde entonces y estamos igual”

Luchar por la zona

“La Otra Guadalajara” es una plataforma apolítica en la que colaboran ciudadanos anónimos. El manifiesto de apoyo a sus objetivos, que tienen disponible en su página web, ya lo han firmado más de 2.500 personas. “No tenemos ninguna referencia ideológica –proclama Miguel García- hay gente conservadora y progresista, estamos luchando la zona, por que nos arreglen una serie de infraestructuras que están sin arreglar”. Los miembros de esta plataforma han contactado con sus homólogas “Teruel Existe” y “Soria Ya”, que persiguen similares objetivos tanto en la provincia turolense como en la soriana. “La Otra Guadalajara”, nombre también pegadizo y muy fácil de recordar, se ha marcado una serie de objetivos que quieren conseguir a plazos. Ahora se han centrado en reivindicar, y así se lo han hecho llegar al consejero regional de Sanidad, Roberto Sabrido, un centro de especialidades, menor que un hospital pero mayor que un centro de salud, para que los ancianos y el resto de pacientes que lo requieran no tengan que bajar obligatoriamente a su hospital de referencia, el de Guadalajara. “Hemos hecho la propuesta pero aún no hemos recibido contestación”, afirma García.

A juicio de esta plataforma, el principal problema de la comarca de Molina se resume en dos puntos. Según García, “la necesidad de un plan integral y crear una comarca, porque ahora somos una comarca que no tenemos institución, nosotros apostamos por la comarcalización, ya sabe que en Aragón y en Cataluña está funcionando, y esa sería la forma de ejecutar el plan integral, es decir, quién lo ejecutaría, ¿Toledo o Guadalajara? Ninguno de los dos, lo ejecutaríamos nosotros”. Para ello, siguiendo el trazado marcado por la plataforma, “habría que crear una comunidad” que rebasara los límites de los ayuntamientos y de La Común. “No nos queremos meter para nada en La Común –declara García- porque no son todos los pueblos de la comarca de Molina, y ese es el problema, a nosotros nos parece muy bien que esté ahí, con todas sus leyes antiguas y gestionando sus recursos, pero nosotros lo que queremos es una comarca real, la que en estos momentos Europa nos dice que es una comarca deprimida y por eso somos Objetivo 1 de la Unión Europea en su programa Leader”.

Modificar el Estatuto

La comarca de Molina de Aragón, a pesar de los avances protagonizados en los últimos años, es un territorio que presenta unos datos de población regresivos. “De aquí se sigue yendo la gente a trabajar fuera”, advierte Miguel García. “A pesar de que a Molina de Aragón han venido 500 emigrantes rumanos en los últimos años, seguimos con 3.800 habitantes”. Los promotores de “La Otra Guadalajara” recuerdan que Molina sigue siendo una comarca “pobre, deprimida, deshabitada y con una población envejecida” y avisan que para garantizar un desarrollo integral de toda la comarca, se tiene que incluir en ésta a todos los pueblos, desde Orea hasta Alcolea del Pinar. “Hemos tenido que ampliar hasta Alcolea la zona para poder tener 11.000 habitantes censados y poder estar en los planes de la Unión Europea”, matiza. En abril del pasado año, el presidente del Gobierno regional, José Mª Barreda, visitó Molina y admitió expresamente la posibilidad de dotar a la Comunidad del Señorío de Molina y su Tierra de competencias y financiación, si esta institución lo pedía, para lo cual debería desarrollarse el artículo 29 del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. La plataforma “La Otra Guadalajara” valoró positivamente este compromiso, aunque admiten que “dejó sorprendidos a los políticos de Molina y Guadalajara”.

Dos de los puntos en los que inciden con mayor fuerza los valedores de la plataforma son, por un lado, el proceso de descapitalización económica que sufre la zona y, por otro, el arreglo de las carreteras. A su juicio, se resume “en que aquí, el 45% de las personas, son jubiladas, no hay un sector económico activo. Nuestros hijos, cuando terminan de estudiar, se marchan a invertir a otros sitios. Aquí no viene capital, y no viene primero por el tipo de comunicaciones que tenemos, tanto de carreteras como internet, salvo Molina y dos o tres pueblos, no sabemos lo que es el ADSL”. En materia de carreteras, piden que la carretera Alcolea-Monreal se convierta en autovía y que se adecenten las carreteras, tanto en señalización como en asfaltado y ensanche de las vías, para que el tiempo en llegar a Molina desde cualquier pueblo de la comarca no supere los 25 minutos. Miguel García apuntas algunas carreteras que necesitan una intervención urgente: “Toda la zona del valle del Mesa está como hace 100 años, los niños que vienen al instituto de Molina se quedan todas las semanas en la residencia escolar porque no les es factible ir y venir todos los días. Y luego están las que han prometido, las del incendio y por la parte de Peralejos aún quedan tramos. Eso es prioritario”. Y con un sentido común aplastante, García concluye: “no estamos pidiendo que nos conviertan todas las carreteras en autovía, eso sería absurdo, queremos que tengan un firme bueno y con medio metro más por cada lado. No creo que estemos pidiendo nada del otro mundo”.

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Detalle

Marginación y desigualdad territorial

La plataforma “La Otra Guadalajara” se presentará en sociedad con un acto lúdico en verano, en julio o agosto, en Valtablado, un pueblo al lado de Molina prácticamente vacío. Gente de la cultura y de la música de Guadalajara apoyarán este movimiento ciudadano que, hasta el momento, ya ha recibido el respaldo de la mayoría de instituciones públicas y entidades sociales de Molina, entre ellos, el Ayuntamiento de Molina de Aragón, la Asociación Cultural Tierra Molinesa, la Asociación Turismo Rural del Alto Tajo y Molina de Aragón, la Sociedad Cultural Molinesa, la Federación Provincial de Empresarios de Guadalajara y CC.OO. de Guadalajara. Los promotores de esta iniciativa persiguen seis objetivos concretos: “poner de manifiesto la marginación y la desigualdad territorial de la zona rural, en relación con la mayor parte de la región y con el resto de la provincia que compone el Corredor y la capital; analizar las causas del proceso de descapitalización económica y humana de la comarca, y tratar de invertir la tendencia; poner todo el énfasis en favorecer un proceso de repoblación humana para lo cual es necesario impulsar todas las iniciativas susceptibles de crear empleo y aquellas otras que aporten calidad de vida; demandar de las instituciones regionales, estatales y comunitarias que la despoblación se contemple como un factor imprescindible en la determinación y asignación de fondos a las áreas deprimidas, procurando la unidad de acción con los movimientos que en España y en Europa también lo están reivindicando; elaborar, proponer y defender un programa comarcal integral, equilibrado y sostenido y recabar el apoyo al mismo, de los ciudadanos y de las instituciones, entidades y organizaciones; y ejercer la acción reivindicativa ante los poderes públicos”.